Como hacer barritas de MUESLI

Tiempo: 30 minutos
Dificultad: Fàcil


Ingredientes:

450 gramos de muesli
30 gramos de sésamo
5 cucharadas de aceite de oliva
5 cucharadas de miel
1 cucharadita de especies variadas, Ej.: canela, etc.
45 gramos de azúcar moreno.

Mientras calientas el horno para que llegue a una temperatura de 180 grados, vas untando en una bandeja baja un poco de aceite para que no se adhiera el muesli.
Luego en otro recipiente mezclas todos los ingredientes que te dijimos anteriormente.
Cuando tengas echa una masa de todos los ingredientes, la extiendes sobre la bandeja, mejor que quede plana y uniforme.
Lo metes al horno y a esperar de 15 a 25 minutos hasta que se dore un poco el muesli, luego sacar la bandeja del horno.
Hacerle divisiones al la masa del muesli del tamaño que quieras que sean las barritas, déjalo enfriar otra media hora y ¡Listo!


La llave de la felicidad

Leyenda India 

El Divino se sentía solo y quería hallarse acompañado. Entonces decidió crear unos seres que pudieran hacerle compañía. Pero cierto día, estos seres encontraron la llave de la felicidad, siguieron el camino hacia el Divino y se reabsorbieron a Él.

Dios se quedó triste, nuevamente solo. Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano, pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia Él y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella. Tenía, desde luego, que esconderla en un lugar recóndito donde el hombre no pudiese hallarla. Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar; luego, en una caverna de los Himalayas; después, en un remotísimo confín del espacio sideral. Pero no se sintió satisfecho con estos lugares. Pasó toda la noche en vela, preguntándose cual sería el lugar seguro para ocultar la llave de la felicidad. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos y que allí la llave no estaría segura. Tampoco lo estaría en una gruta de los Himalayas, porque antes o después hallaría esas tierras. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales, porque un día el hombre exploraría todo el universo. ¿Dónde ocultarla?, continuaba preguntándose al amanecer. Y cuando el sol comenzaba a disipar la bruma matutina, al Divino se le ocurrió de súbito el único lugar en el que el hombre no buscaría la llave de la felicidad: dentro del hombre mismo. Creó al ser humano y en su interior colocó la llave de la felicidad.

*El Maestro dice: Busca dentro de ti mismo. Desafía a Dios y róbale la suprema felicidad.